Organizar una boda es coordinar a decenas de personas que no trabajan juntas: fotógrafo, catering, finca, floristería, música… y una pareja que quiere saber, sin agobiarse, en qué punto está todo. Los wedding planners con los que hablamos lo llevaban entre hojas de cálculo, grupos de WhatsApp y carpetas en la nube. Funcionaba, pero a costa de muchas horas a la semana persiguiendo respuestas.
Serenza nace para que todo eso viva en un mismo lugar.
El problema
- Cada boda tenía su información repartida en cinco herramientas distintas.
- Pedir presupuestos a proveedores era un ir y venir de correos y mensajes.
- El día de la boda, el cronograma vivía en un PDF que nadie tenía actualizado.
- La pareja preguntaba lo mismo una y otra vez porque no tenía dónde mirarlo.
Lo que construimos
Una plataforma pensada para el día a día del wedding planner, con una idea fija: que nadie tenga que aprender una herramienta nueva para colaborar.
- Presupuestos de proveedores sin cuentas. El planner manda un enlace y el proveedor responde desde ahí, sin registrarse. Cuando el presupuesto se acepta, sus pagos y fechas pasan solos al calendario.
- Cronograma del gran día, compartido en vivo. Cada tarea con su responsable y su progreso en tiempo real.
- Portal de la pareja. Con un enlace y una contraseña, la pareja ve cómo va todo y qué proveedores están confirmados. Sin cuenta, sin instalar nada.
- Presupuesto bajo control. Los pagos de cada proveedor, ligados al calendario: lo gastado frente a lo previsto, de un vistazo.
- Invitados y confirmaciones, importados desde un CSV con vista previa antes de confirmar; plano de mesas, mood board, documentos por boda y una cola de «esto necesita tu atención» que avisa de lo que se ha quedado atrás en todas las bodas a la vez.
Cómo lo hicimos
Antes de escribir una línea de código nos sentamos con planners de verdad para entender cómo trabajaban. De ahí salieron las decisiones que más pesan: que proveedores y parejas participen sin crear cuenta, y que la herramienta hable el idioma del sector, no el de un programa de gestión.
Por dentro, Serenza está hecha en España, con servidores en la Unión Europea y cumpliendo el RGPD desde el diseño: solo cookies técnicas, sin rastreo ni publicidad.
Dónde está hoy
Serenza está en el mercado, con planes por suscripción y prueba gratuita de 14 días. Seguimos a su lado: cada mejora sale de escuchar a quienes la usan cada semana.
El objetivo era sencillo de decir y difícil de hacer: devolverle al planner las horas que se le iban en perseguir respuestas.